Investigadores plantean una nueva manera de determinar la riqueza de especies en los mares del mundo

Sergio Navarrete, investigador asociado del Centro de Conservación Marina, es coautor del estudio que permitiría mejorar la gestión de la conservación

Una nueva manera de determinar la riqueza de especies plantearon distintos ecólogos marinos de todo el mundo, entre ellos el investigador asociado del Centro de Conservación Marina y director de la Estación Costera de Investigaciones Marinas, Sergio Navarrete.
En el estudio publicado en septiembre en la revista Nature, los investigadores indicaron que la contabilización de un número de especies es una estrategia que, pese a su uso tradicional, dista mucho de proporcionar una visión completa y que se acerque a entender los procesos ecosistémicos. Señalan que otra forma de medir la diversidad es a través de los atributos que poseen dichas especies y que, junto a su abundancia natural, permiten entender su rol en los ecosistemas.
El artículo llamado “Integrating abundance and functional traits reveals new global hotspots of fish diversity”, que utilizó datos de 2.473 especies de peces marinos en 1.844 sitios, indica que las especies influencian y contribuyen al mantenimiento de las funciones de los ecosistemas marinos, incluyendo una amplia gama de procesos críticos para la humanidad como la producción primaria y el ciclo de nutrientes. Por tanto, las nuevas medidas de diversidad propuestas por los investigadores, las que incluyen atributos individuales y abundancia poblacional, servirán como complemento para identificar zonas particularmente sensibles para la conservación, más allá de las identificadas por el simple conteo de especies.
Los resultados permitieron identificar nuevos hotspots en los distintos océanos del planeta, principalmente en las regiones templadas y subtropicales del Océano Pacífico Oriental. Este hallazgo es muy importante pues todos los estudios anteriores enfatizaban la riqueza o el simple número de especies de las zonas tropicales del mundo. El estudio muestra también que la diversidad funcional varía con la riqueza de especies de manera distinta a distintas latitudes, es decir entre regiones tropicales y temperadas del mundo. Además, resalta el enorme potencial de los programas científicos que involucran a ciudadanos, llamados en inglés “citizen science”. La formidable base de datos usada por los investigadores en este trabajo fue gracias a la participación de buzos voluntarios entrenados por los investigadores para recolectar datos de calidad científica.

http://www.nature.com/nature/journal/v501/n7468/full/nature12529.html